Se ha dado a conocer a través de la prensa que existe un aumento del 65% en infracciones cometidas por conductores que utilizan el teléfono celular al conducir.
Señala además que los causantes de estas infracciones son de ambos sexos y tienen como castigo, pagar una multa entre 1 ó 1.5 UTM, o sea, entre $ 37.681 y $ 56.252 aproximadamente.
Como peatón de la Región Metropolitana, de la ciudad de Santiago, soy uno de los tantos perjudicados que debe a diario batallar con estos seres detrás del manubrio, que no les basta conducir de mala manera sino que también le agregan el toque de usar el celular. Mi transitar por las calles es cada vez más dificultoso, porque en cada una de las esquinas – y a bordo de un vehículo de cualquier tamaño, incluyendo chantansiago- me encuentro con algún ente presionando botones para enviar un mensaje, marcando un número o simplemente observando si otro esclavo del celular lo llamó.
Lo más lindo de todo -es que nos indica el oficial de carabineros que entrega la información- que aquellos conductores que son sorprendidos en las calles de la ciudad –después de que es retenida la licencia de conducir– dispone de 10 días hábiles para retirarla del Juzgado de Policía Local que corresponda –lógicamente después de pagar- y esos otros conductores, los cuales …”es más difícil detener el auto del transgresor, por ejemplo en una autopista, carabineros toma nota de la patente y notifica mediante una carta la infracción cometida, decisión que depende netamente de la apreciación del carabinero que realiza el patrullaje…”. O sea, se permite al que circula por autopista cagarlas cuantas veces quiera en el trayecto, porque nadie lo detendrá por estar en una zona de difícil control. Podrá hablar durante todo el trayecto –que puede durar perfectamente 60 minutos– y sólo podrá recibir –con cuea– una carta que le indique que lo pillaron hablando por celular un día y en una hora determinada.
Por último –el colmo de los colmos– el señalado oficial cree o justifica esta situación señalando ”que la gente comete esta infracción por comodidad y por falta de tiempo: El mundo está tan acelerado que las personas no quieren perder un minuto de tiempo y muchas veces inician una conversación de negocios en el vehículo”.
Si aceptamos este tipo de pensamiento también deberíamos aceptar la gente que roba -porque el mundo no le entrega posibilidades de trabajo- a esos que no pagan el chantansiago –porque es un pasaje caro para los obreros- a esos que venden droga –porque el mundo está tan acelerado que deben ayudar a esos que corren a diario para satisfacer sus necesidades- en fin, considero que es una actitud cero proactiva. Muchas veces me toca observar radiopatrullas circulando en sectores centricos sin hacer nada… sólo circular… a pesar de ocurrir hechos que merecen su atención e intervención. Unos botones de muestra, paraderos del Transantiago completamente ocupados por vehículos (mal)estacionados; otros (mal)estacionados en lugares en que está expresamente prohibido hacerlo; vehículos circulando por la pista izquierda a baja velocidad, etc. Dado que nada hacen, estas situaciones se repiten cada día y van generando costumbre. Eso es lo que produce la inactividad y Carabineros se caracteriza por ser reactivo y no proactivo.
Insisto como siempre, hay muchas medidas destinadas a evitar situaciones que generen problemas de diversa índole pero no hay alguien –si lo hay no lo hace eficientemente- que procure darles cumplimiento. Por ello, cada día de trabajo se transforma en un día inseguro –no sólo por los robos o asaltos- en el cual debes saber convivir y tratar de aceptar a esta lacra de gente que conduce con celular en la mano y que no viven sin el y dejando en varias oportunidades sin vida a otros por el.
Como tecnología es fantástica… pero dejen de ser esclavos y ayuden a vivir…